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Desde hace algunos años, los escasos avances en las producciones escritas de los niños durante el ciclo escolar, especialmente a partir de segundo grado, resultan una preocupación para los docentes. En general, las causas de este problema suelen vincularse a diferentes factores: el contexto vulnerable donde funciona la escuela y el nivel sociocultural al que pertenece el educando, la falta de apoyo de la familia, la incidencia de los medios de comunicación, inmadurez o presencia de dificultades de aprendizaje específicas, entre otros. Es cierto que los factores nombrados inciden en el aprendizaje del niño de una u otra manera, pero la escuela no tiene la posibilidad de revertirlos. Sí, en cambio, se puede apostar a la calidad de nuestras intervenciones didácticas para resolver este problema y así optimizar los logros.

Es necesario que, con una mirada profesional y constructiva, analicemos nuestras prácticas en relación al proceso de adquisición de la escritura que realiza el niño, para determinar si realmente son las más adecuadas y significativas.

Publicado en Revista 124

El escenario complejo de la educación en nuestro país y el mundo da cuenta de que para encarar los nuevos desafíos pedagógicos en la actualidad, las instituciones educativas tienen que enfrentar los retos de la mejora que deben albergar transformaciones profundas. En cuanto a la enseñanza de la escritura, la escuela no se “ha movido” en ese sentido. Como consecuencia, el desafío es revertir esta realidad.
Hay que encarar el cómo enseñar a escribir; para ello se deberán tomar decisiones que permitan mejorar las realizaciones escritas de la lengua.

Publicado en Revista 124

Desde hace ya algunos años, la enseñanza de la lengua en la Escuela Pública Uruguaya se ha centrado en la dimensión comunicativa del lenguaje, recogida y redimensionada desde el enfoque pragmático que establece el Programa de Educación Inicial y Primaria. Año 2008.

En la escuela, el mejor instrumento de trabajo para el docente es el uso de la lengua oral, hablar, decir, “negociar”, mediar; pero usarla cada día no es garantía de que se esté enseñando, de que se la visualice como una competencia que se debe enseñar.
En el mejor de los casos, cuando se trabaja un contenido gramatical o diversas reglas nos damos cuenta de su enseñanza, pero tanto en la escritura, en la lectura y sobre todo en la oralidad es fácil confundir su uso para comunicarse y la necesidad de construir significados, con actividades de enseñanza de la oralidad. Para
hablar de enseñanza de la lengua se debe plantear siempre una instancia de metarreflexión (hablar de la lengua), de los recursos empleados, de cómo la usamos, ya sea para comprender o para producir.

Se confunde oralidad con el empleo de la lengua oral como soporte para escribir mejor, y la escuela tradicional la tomaba como modelo para lo que se fuera a escribir; y aún subyace este principio en las propuestas de enseñanza, cuando se valora más la lengua escrita como modelo de estudio del “buen hablar”.

Lo que se busca es que se potencie el uso de la lengua oral y la reflexión sobre su uso.
¿Por qué enseñar lengua oral?

Por el papel mediador que juega en el proceso de enseñanza aprendizaje (estructura el pensamiento).

Porque la formación de futuros ciudadanos que sean críticos, que tomen la palabra, que sepan usarla, es un objetivo de la escuela.

 

 

Publicado en Revista 124

En esta compleja tarea de “enseñar a leer y escribir” en sexto grado, los docentes tenemos una gran cuota de responsabilidad no solo porque debemos “preparar” a nuestros niños para que adquieran la tan ansiada “competencia lingüística”, sino porque cada uno de ellos debe hacer propias las estrategias discursivas en función
de sus potencialidades. A esta tarea estamos abocados, siempre desde la firme convicción de que todos los niños son capaces de adquirir mayores dominios en las habilidades de leer y escribir.

Las prácticas de escritura que inciden fuertemente sobre nuestros alumnos son aquellas que se sistematizan con rigurosidad y se construyen desde la revisión colectiva. Aquí nuestro rol de enseñantes de la Lengua toma un valor preponderante. Al mediar, nos toca también una fuerte tarea de enseñar.

Cuando recibimos a los niños de sexto grado en nuestras aulas, asumimos la responsabilidad de que necesariamente deben incursionar en todas y cada una de las tipologías textuales. Y es en este grado cuando se hace imprescindible explicitar las características de los textos explicativos y argumentativos, debido a que serán los que ellos manejarán en su futura formación académica.
En este proceso de desarrollar prácticas de lectura y escritura con mis niños, y como maestro de Tiempo Completo, las formadoras del “Curso de Apoyo a la calidad del egreso escolar” nos solicitaron que propusiésemos una actividad de escritura de un texto explicativo y que, en función del mismo, tomásemos las inadecuaciones textuales más destacadas de un texto que fuera representativo del grupo. A partir de estas inadecuaciones debíamos proponer una instancia de intervención docente
para paliar las mismas.
La producción textual seleccionada se enmarca dentro de una secuencia de abordaje del texto explicativo que el grupo ha venido trabajando desde hace un tiempo.
Creo que es importante destacar que el grupo se ha ido acostumbrando poco a poco a relacionar la lectura con la escritura, en tanto la presentación de textos modélicos y la definición de sus características les permitieron avanzar en la elaboración de textos propios.

Publicado en Revista 123

El proyecto “Caminando entre los cuentos”, se realiza con dos grupos de tercer grado mediante la modalidad de taller, de acuerdo a las orientaciones brindadas por las formadoras del Curso II de Lengua para Escuelas de Tiempo Completo.

Se parte de la idea de que escribir es una actividad muy compleja, que implica producir un hecho enunciativo y una comunicación a un interlocutor que no está presente; y ante los resultados de evaluaciones tanto nacionales como departamentales e institucionales que dan cuenta de que la escritura continúa siendo “un debe” en el quehacer de la educación, los docentes acuerdan enfatizar en este aspecto durante el ciclo lectivo 2013.

Se seleccionan los textos narrativos debido a su cercanía a los niños, y su poder formador y funcional de lo imaginario.

Se optó por la modalidad de trabajo en talleres, ya que promueve la participación de todos los involucrados, fomenta el aprendizaje social, propicia una enseñanza activa, favorece el intercambio y posibilita el andamiaje del conocimiento.

Publicado en Revista 123
Jueves, 16 Febrero 2017 22:22

Creación de una novela de misterio

El proyecto “Creación de una novela de misterio” se llevó a cabo en dos grupos de quinto grado, mediante la modalidad de talleres. 
Surgió a partir de los resultados obtenidos en la evaluación diagnóstica en el área de Lengua, en relación a la producción escrita.

A partir de la lectura recreativa, la novela de la escritora uruguaya Gabriela Armand Ugon, titulada Martín y el misterio de la escuela 1029; y aprovechando el interés y la expectativa que les provocaba la lectura de cada capítulo, se les propuso crear, entre todos, una novela similar, en la que ellos imaginaran un suceso misterioso, intrigante, capaz de atrapar a los lectores.

 

Publicado en Revista 122

Se presenta la propuesta elaborada en una escuela habilitada de práctica,  dirigida a los alumnos, a los maestros, alumnos y a los propios maestros en su doble función, como maestros de sus alumnos y como formadores de los alumnos magisteriales, ya que son ellos los que tienen a su cargo la organización y orientación de la práctica docente como lo especifica la Propuesta “Ideas”.

El proyecto intentará orientar para intervenir desde la enseñanza, de manera que todos los alumnos construyan aprendizajes significativos y relevantes desde lo que
ya saben. Se pretende también contribuir a fortalecer el aprendizaje de los estudiantes magisteriales en el sentido metodológicas y estrategias para “enseñar a enseñar”.

Publicado en Revista 121

Proyecto elaborado por el colectivo docente en el año 2011, en las jornadas de coordinación de Escuela A.PR.EN.D.E.R. en ellas, se reflexionó en forma conjunta acerca de: ¿Qué les gustaría leer a nuestros niños? Y si además, ¿lo escribieran ellos? Se les ocurrió la idea de crear su propia “Revista Escolar”. Claro que, además de las dificultades económicas, se presentaron otras más urgentes de resolver. ¿Qué escribir? ¿En qué tiempos? ¿Qué hacer con aquellos niños que estando en 6º grado, por ejemplo, demuestran dificultades en reconocer la recensión de un libro y mucho más aún en producirla? ¿Cómo lograr que no se desinteresen en las propuestas de Lengua? 
Se tuvo que repensar la organización de la institución educativa, para que atendiera los intereses y sus potencialidades de los chicos. Se entendió que era necesario un cambio para no continuar reproduciendo el fracaso. Un cambio pensado y ejecutado a la interna de la institución.

Publicado en Revista 120

Taller de lengua, realizado en una escuela de Tiempo Completo.

Se seleccionaron juegos que no eran familiares para los niños, para que luego de jugarlos, escribieran las instrucciones de los mismos.

Los juegos universales rescatados, y traídos al aula, posibilitaron diversos aprendizajes que abarcaron muchos de los contenidos programáticos del currículo escolar de primer ciclo. En la experiencia, además, fueron una excusa exquisita para el abordaje de los distintos aspectos del lenguaje. 

Publicado en Revista 120

Este trabajo intenta responder algunas preguntas que los docentes se formulan a la hora de enseñar a escribir texto explicativo en el aula. Pensado desde diferentes niveles de intervención, reúne como punto de encuentro la lectura y escritura de textos explicativos particularmente en Ciencias Naturales. Se reflexiona en torno a las siguiente preguntas: ¿qué  se les propone a los niños para que escriban y que, a su vez, esta situación de escritura responda a una necesidad real? ¿Qué concepción de escritura traduce la propuesta de aula? ¿Qué reflexión exige del maestro? ¿Qué lugar ocupa la metarreflexión como estrategia de enseñanza?

Publicado en Revista 120